jueves, marzo 12, 2009

lunes, marzo 09, 2009

¿Nostalgia?

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Si me esfuerzo un poco puedo casi percibir el aroma dulce y barato de lo que para mí era la bienvenida al paraíso, una entrevista con Dios. También logro rescatar otros recuerdos vagos; una frase, un lugar o un momento que aparece de vez en cuando como una especie de “deja vu”. Muy pocos resquicios de una historia.

Recuerdo más vagamente aún la pesadilla de los últimos días, pero solo como un súbito rapto de ira que esporádicamente llena este vacío que me invade casi permanentemente. En ocasiones, si no puedo evitar mirar hacia abajo, encuentro en el suelo pedazos diminutos de los sueños que alguna vez pude casi tocar, o al menos eso creí. Ni siquiera me apetece rescatarlos... de momento, no.

A veces me pregunto por qué no te extraño. Tanto tiempo sustentaste al dolor que parece que decidió acompañarte en tu largo viaje. Me parece irreal esta paz; lo único que sigue a mi lado es esa extraña sensación de angustia que me asedia al despertar. Solo dura unos instantes, pero es una breve remembranza de mi realidad –si puedo llamar así a algo que me cuesta tanto trabajo recordar-.

Si, me encuentro bien si sentirse bien es no sentir nada. ¿Cómo puedo afirmarlo si el impulso de mi risa o mi llanto ya no existe, por lo menos para mí? Mi instinto de conservación trabaja mejor de lo que supuse.

Debo confesar que a veces añoro incluso a la tristeza. Probablemente algún día todos esos sentimientos vuelvan del lugar a donde los llevaste. Lo único que sé es que cuando eso suceda, no serán para ti nunca más. Eso puedes jurarlo.


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viernes, marzo 06, 2009

Tantos encuentros y desencuentros para llegar a una conclusión que no sorprende a nadie. Ni a mi. Levantar la ceja con descuido y decir "¿tan pronto?" fue la reacción más efusiva a mi anuncio. ¿Que por qué lo sabía? Son tantas cosas, me compré una verdad sabiendo que era mentira, me jugué una partida de poker con un conocido tramposo.

Lo sabía, claro, y no soy ninguna víctima. Lo viví porque quería probarme que estaba equivocada. Que ironía que estar en lo cierto me duela tanto! Me duele la verdad que me golpeaba en la cara a cada rato para ver si reaccionaba, me duele que la vida sea tan justa, que el amor sea tan ilógico, que lo que en un momento fue el cielo, en el siguiente sea un peso que se quita como las sábanas de una cama, vacía y empacada.

Pero mientras se vaciaba aquello que una vez llamé mi hogar y mi corazón se quebraba un poquito más, en mis maletas empaqué mucho más que ropa, sino también los sueños guardados en el closet que hoy vuelven a ser posibilidad.



viernes, febrero 27, 2009

Guapa!

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Y no lo supongo, lo sé. Y no solo eso, descalifica si quieres el juicio de mi madre (que me decía constantemente "vos no sos bonita, sos guapa") pues seguramente será bastante parcial. No es siempre, por supuesto, pero existen momentos en los que estás completamente segura de como te ves, de como te sientes, de como te miran, de como te perciben. He sentido muchas miradas volverse a mi paso cuando decido darme a notar, he coqueteado inocentemente para comprobarlo cuando mis hormonas me hacen dudar. Me lo dijo un español dispuesto a dejar Cataluña por seguirme (dicen que no te han dicho guapa hasta que te lo dicen en la iberia) y uno que otro conductor me ha pedido mi número de ventana a ventana.
Soy guapa, y no necesito demostrarlo. Tampoco quiero que me lo digas a cada rato. Estoy muy lejos de ser perfecta, mi pelo es un desastre si no le dedico un buen rato, no salgo sin maquillarme, mis uñas no crecen ni cuando les canto y se me notan de aqui a China el sueño o el cansancio. Pero soy guapa... ¿te acuerdas que solías decirmelo todo el tiempo? entonces ¿porque hoy te empeñas en demostrarme lo contrario?



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miércoles, enero 21, 2009

Nada Personal

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Me han vuelto las ganas de escribir en este lugar, gracias a Lechus que le dio su primer comentario a este blog y a que he disfrutado enormemente leer desde el principio a Jossette ahora Conejita...

Hoy me siento un poco desdibujada... No pretendo nadar placidamente en un estado de felicidad permanente, tampoco quiero la historia idílica de príncipes étereos que comprobé que no existe hace mucho tiempo. Solo quiero escuchar y ser escuchada, quiero tomar conciencia de mi propia voz y gritar cuando sea necesario sin sentirme culpable, quiero sentirme presente en el mundo que me rodea, no quiero desvanecerme en el retrato de lo cotidiano. No quiero perderme en nadie por más que lo ame... quiero recordarme diariamente quien soy y por que estoy aquí. Hoy necesito darme un tiempo para trazar mis límites, para colorear mis sueños. Hoy simplemente quiero estar sola. Nada personal.



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