martes, julio 28, 2009

El Dios de Sabines

A mi me gusta, a mi me encanta Dios.

Que Dios bendiga a Dios.
-Jaime Sabines-


A mi me gusta el Dios de Sabines. Ese Dios que entiende que no hay bien sin mal, ese viejo magnífico que se ríe de nuestros prejuicios y de la idea loca que tenemos de Él. Y es que el Dios de Sabines se parece mucho al mío.

 

El Dios que yo conozco nunca ha sido tibio. No me juzga por cosas sin sentido. El Dios que conozco y al que le creo no le preocupa lo mismo que a nosotros, no se preocupa, de hecho. El Dios que descubrí en el viento es capaz de darme todo si tengo la humildad de escuchar atentamente a la voz que Él mismo puso en mis adentros.

 

Mi Dios no se esconde en las iglesias, ni en los rezos, ni en libros viejos. Mi Dios está en cada lágrima, en cada recuerdo, en cada buen presentimiento. El Dios que yo conozco me da siempre lo que no quiero porque sabe que lo necesito y me quita lo que menos espero y, aunque pataleo, no tardo en comprenderlo. El Dios que vive en mi calle jamás me ha castigado y, si me caigo, se burla de mí un poco, mueve la cabeza diciendo “te lo dije”, me ayuda a levantarme y me sacude el polvo.

 

No sé si mi Dios sea el mismo que el de Sabines, no se si le dé la gana ser un mismo Dios para todos… me cae bien creer que ahí está. Eso es todo. 



jueves, julio 23, 2009

Te invito a comer uvas esta tarde...

…

(Te invito a comer uvas esta tarde, o a tomar café, si llueve,

y a estar juntos siempre, siempre, hasta la noche.)

-Jaime Sabines-


Camina entre la gente, levanta la vista. Estoy de pie frente al resto de tu vida. No tengas miedo de buscar mi mirada y sonreír, yo también estoy asustada y ansiosa de verte. La vida nos ha dado duras lecciones, el tiempo no ha sido nuestro amigo, pero tal parece que hoy se pone de nuestro lado y nos apresura el paso para encontrarnos.


Imagina que no soy lo que estás viendo. Piénsame más allá de lo que muestro. Porque la vida es una puesta en escena que hemos escrito, que dirigimos, que actuamos. Encuentra en cada risa, una lágrima; en cada lágrima, un motivo; en cada paso, un camino. Sé que serás capaz de ver que detrás de un hermoso escenario, de la maestría en la interpretación, de la dirección perfecta, del conmovedor argumento, se encuentra la belleza de lo perfectible, lo sublime de la indefensión, el milagro de lo etéreo.


Olvida lo aprendido, de nada te serviría. No hay reglas, no hay teoría. Descubre tu presente y tu futuro como si fueras un niño; cree, siente, confía, apuesta. Toma mi mano y no me dejes correr, seguramente en algún momento lo intentaré, pero es solo la costumbre, la inercia, el fantasma de la mentira.


Aquí estás, te reconozco. Sé que un nuevo sueño se dibuja en tu risa y que podré leer el futuro en tus ojos. Cumple mi fantasía, despeina mi cabello, rompe mis barreras, marca la piel de mi cuello. Contigo yo haré lo propio. Juguemos a esperarlo todo.



martes, julio 14, 2009

Inesperado

Creías que estabas bien, tranquilo, feliz tal vez…


Jurabas que tenías todo lo que podías tener, te convenciste de que estabas de pie. Y de pronto, algo toca tu hombro, voltea tu rostro, cambia tu cara, te indispone... y tú lo dejas, porque no puedes mas que recibir esa embestida que no esperabas, que ni siquiera veías venir.  El retrato hablado de una escena, la justificación de una ausencia y, tal vez, comienza una historia… perfecta.


Y se acabó el confort, la paz... solo hay un torbellino dentro del cual te dejas llevar, una fuerza que te empuja, que te aviva. No hay tibieza en tu horizonte, vives deslizándote entre un extremo y otro de tus emociones. Y entonces te sientes vivo...por fin.



miércoles, julio 08, 2009

Te espero

Te espero dentro de la esfera de lo imposible

con sueños agonizantes y promesas rotas.

Te espero con la nostalgia doblegada

encerrada en la ciudad donde no existe el rosa.

 

Te espero a pesar de cualquier pronóstico,

apostando todo contra la estadística.

Te espero sin garantía, sin reserva,

Camino sin red a través de la vida.

 

Te espero esperando que esperes también,

mirando atenta la calle lluviosa y fría.

Te creo sin conocerte e inexplicablemente sé

que vendrás, no importa el día.



lunes, julio 06, 2009

Reencuentro

.


La noche transcurría entre risas, martinis y vino tinto cosecha 2007. Viejos amigos pero más viejos los recuerdos que acaparaban la charla; 10 años sin verse no son cualquier cosa, pero en realidad no parecía que hubieramos cambiado demasiado. Mientras avanzaba la noche, poco a poco fui recordando a la niña de 19 años perdidamente enamorada del único ausente en el reencuentro, aquella que se escapaba de su casa con tal de darle un beso, la que juraba conocerlo mejor que a nadie, la que creía a ciegas en lo eterno.


Luego vinieron las actualizaciones, el recuento de los amores que se fueron, la crónica de las decepciones y los consejos. Cuando mi turno llegó, conté a grandes rasgos mi historia, no sin un toque de humor negro. Como era de esperarse, recibí halagos por mi coraje y valor, por la firmeza en mis decisiones, por no tener miedo.


Y como dice Sabina, "los clientes del bar, uno a uno, se fueron marchando". La mesa donde me encontraba fue quedándose vacía salvo por el amigo que empezó todo quien, después de platicar conmigo un poco, me miró a los ojos y sin mediar ningún aviso preguntó:


"¿Te lastimaron mucho?"


No hubo humor negro ante esa pregunta brutal. Lentamente asentí mientras bajaba la cabeza sintiendo como, por primera vez en meses, mis ojos se llenaban de agua. Nadie me había preguntado eso; soy una actriz extraordinaria. El amigo me abrazó en silencio y lloré porque supe que algo perdió esa niña de 19 años que él conoció, lloré por la mujer de hoy que ya no cree en lo eterno, y el amor es de lo único de lo que se escapa.


.