- ¡Oh sí! aunque no me enorgullezco, lo acepto. Lo acepté desde hace ya mucho tiempo: Soy P-É-S-I-M-A amiga. Eso de la amistad, creo que no se me da. No me malinterpreten, no es que no quiera a mis amigos; tengo pocos pero a los que realmente considero como tales los adoro, es simplemente que siempre se me olvida "regar la plantita" esa que dicen que es la amistad. Los amigos que me han durado son aquellos que han terminado por resignarse a la falta de contacto y hacen todo el trabajo de buscar, llamar y así. Es curioso que yo, tan unida a mi familia, sea tan despegada con mis amigos. Frida, mi amiga de El Salvador, me envió hace poco un mail diciéndome que no quería saber más de mí porque yo no correspondía a sus esfuerzos por mantenernos en contacto. No puedo defenderme, estoy de acuerdo con ella y así se lo hice saber; afortunadamente me perdonó y ahora entiende que se consiguió la peor amiga del mundo y me acepta así. Repito, no me enorgullezco de esto.
- No hago las cosas con tiempo, no preveo, no prevengo, no tomo precauciones. Por más que quiera, si tengo 10 días para hacer algo, seguramente estaré corriendo el décimo. Si no es urgente, no lo hago. ¡Y creo que así me salen las cosas mucho mejor!
- Mis habilidades comunicativas son intermitentes. Así como hay días que puedo tener conversaciones largas y trascendentes, hay otros en que odio hablar y escuchar. No estoy de malas, no estoy triste, ni en mis días. Incluso puedo estar muy contenta. Simplemente no quiero hablar y si me hablan, es altamente probable que haga caso omiso a lo que me digan o cuenten. Eso revela otra gran verdad: no es que sea distraída, es que no te estaba haciendo caso cuando me lo dijiste.
- Cuando me enojo mucho, puedo ser la persona más hiriente del mundo. Si en condiciones normales soy algo sarcástica y respondona, enojada soy un monstruo. Generalmente me arrepiento de inmediato de lo que digo, pero mientras está pasando no pienso, sólo escupo estupideces a diestra y siniestra. Por eso cuando me enojo prefiero salir corriendo antes de que haya heridos. Afortunadamente, no me pasa muy seguido.
- Vivo a dieta. Todo el tiempo estoy preocupada por mi peso aunque todos me digan que estoy bien. Creo que tengo algo de anorexia, porque no me pierdo un sólo método para bajar de peso y siempre que veo infomerciales me siento tentada a comprar el "Metabol Tonics" (jeje).
¡Lo sé! Tengo problemas, varios. Y los que faltan...